2008-09-11

los famosetes: Celtas Cortos


(entrevista escrita para http://943.diariovasco.com/)

Diecisiete primaveras han pasado desde aquel 20 de abril en el que a los Celtas Cortos le entrase la melancolía, y la friolera de veintitrés desde que comenzaron a crear música. A lo largo de todo este tiempo han hecho bastantes amigos, alguno se les ha quedado atrás, y de la formación original sólo permanecen Goyo, Óscar y Alberto (Jesús les esperaba a la salida del colegio). Pero no. En absoluto los podrán parar, y para demostrarlo paren entre algodones “40 de abril”, un nuevo trabajo con el que esperan, simultáneamente, crear nuevos y evocar viejos recuerdos.

El título del disco, las reseñas, lo que vosotros mismos decís de él en vuestro sitio web… todo parece indicar que este disco supone una especie de búsqueda de los orígenes.
Más que buscarlos, diríamos que los hemos encontrado. Los temas tienen un formato similar al que usábamos en nuestros inicios, hemos descartado ciertos instrumentos que los últimos discos tenían más protagonismo, y lo más importante: las melodías y el rock and roll son igual de claros que antaño. Por supuesto que después de veintitrés años hemos madurado musicalmente, y seguro que el seguidor de siempre se encontrará con alguna sorpresa; pero creemos que, en esencia, los ingredientes básicos siguen siendo los mismos.

¿Podéis adelantar algo de esa “sorpresa”?
Como elemento novedoso, hemos introducido algunos ritmos típicamente castellanos con los que hasta ahora no habíamos jugado. También es la primera vez que incluimos una versión de otro artista en un disco de estudio, y de alguien tan lejano a nosotros como Björk, nada menos. Concretamente, hemos traducido y transformado su “Hyperballad” en una canción titulada “Abismo”.

¿Cuántos cortes incluye el disco?
Trece canciones nuevas; doce en el disco físico y una extra descargable a través de internet. Tres de ellas son instrumentales.

¿Con qué temáticas os habéis atrevido esta vez?
Ninguna sorpresa en este sentido; sólo, quizá, en la forma de tocar cuestiones clásicas como la sociedad, la vida, el amor y el desamor. Tampoco cabe la posibilidad de tocar otras. Ningún creador o escritor tratará nunca temas que le sean nuevos, ya que siempre terminará hablando del reflejo de la vida, de cómo la ve e interpreta una vez que ha pasado por el colador de su alma.

La gira de presentación os ha llevado por diferentes pueblos y ciudades de Euskal Herria. ¿Es el público donostiarra diferente al que os puede ir a ver, por ejemplo, a Hondarribia?
Lo primero, aclarar que no es exactamente una gira de presentación, sino el fin de aquella que comenzamos en nuestro 20 aniversario, hace ya tres años. La gira de presentación propiamente dicha comenzará en abril, juntándose con la cola de la presente (y sí, tenemos cierta fijación con la primavera). Respondiendo a la pregunta, diremos que el público vasco en general es atento, exigente y muy taurino, en el sentido de que vais todos como vaquillas desenfrenadas.

Entonces, habéis estado componiendo y tocando temas de “40 de abril” antes de que el disco vea la luz.
Sí. Es un buen modo de comprobar cuáles funcionan bien, cuáles encajan no tan bien y de hacer rodaje de cara a la nueva gira.

¿Cómo reacciona el público ante estas canciones, que lógicamente aún no conoce?
Depende mucho de la actitud que pongamos en el escenario. Tenemos tantísimas ganas de tocar estas nuevas canciones, le ponemos tanta ilusión, que no hay duda de que el público, en última instancia, lo nota. Por otro lado, entendemos que cuando alguien va a un concierto lo hace para ver y oír música en directo, para empaparse con situaciones nuevas, independientemente de que conozca las canciones o no.

Sois el referente de mucha gente que está empezando, el grupo favorito de otros tantos… ¿qué impresiones os da conocer este hecho?
Ser referencia para alguien no deja de ser un orgullo y algo enormemente acogedor. Significa que tu trabajo es reconocido y asumido con placer, que es el afán que tiene cualquier creador.

Siendo un grupo tan longevo os tiene que haber pasado de todo. ¿Destacaríais algún momento en especial?
(Óscar) El momento en el que una discográfica se atrevió a contestar a nuestro envío masivo de maquetas. (Alberto) El viaje que recuerdo con más cariño fue el primero que hicimos a Frankfurt, Alemania, con todo el grupo durmiendo en una habitación helada y en la misma cama corrida. Nunca vi más claro aquello de que sarna con gusto no pica. Goyo no está aquí, pero sin duda te diría que el concierto de Las Ventas, Madrid, en el que llegaron a reunirse 23.000 personas. (Jesús) Yo “sólo recuerdo lo bueno, de lo malo nada”.

Miscelánea de preguntas

Un libro.
“Todas las muñecas son carnívoras”, de Ángela Vallvey.

Una película.
“Un lugar en el mundo”, de Adolfo Aristarain.

Una canción que no sea vuestra.
“Ausencia”, en la versión de Goran Bregovich.

Una canción vuestra.
“No nos podrán parar”.

El panorama musical actual.
La industria, tocada. El directo, cada vez más vivo.

¿Juegan los Celtas a videojuegos?
No.

Hoy no os apetece tocar “La senda del tiempo”, pero el público os la pide insistentemente. ¿La tocáis?
Si no está en el repertorio, no.

¿Sabríais decir algo en euskara?
“Zer moduz? Oso ondo. Eta zu?”, “zorionak” y “gogorrago”.

1 comentarios:

Somos los platero dijo...

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